Bodega Gerardo Méndez | Spanish Wine Lover

Pasión por el vino español

BODEGAS

Uno de los elaboradores más venerados de Rías Baixas, Gerardo Méndez resume muy bien la esencia de la viticultura gallega. Tercera generación cultivando cepas, la bodega se funde con la vivienda familiar en la llamada Casa Grande. La cuarta generación, formada por Manuel y Encarna, está plenamente incorporada al negocio y Manuel está ampliando la gama de vinos para dar cabida a diferentes expresiones de albariño.

Situada en Meaño, en la subzona del Salnés, la visita merece especialmente la pena para contemplar el espectáculo del viñedo de “cepas vellas” de más de 200 años y algo más de una hectárea situado junto a la casa. Son parrales de troncos retorcidos, casi enmarañados, de aspecto salvaje y primitivo. Cada cepa es distinta y se ha de podar de una manera diferente. En esta ladera hubo en su día canteras de granito. Después se plantó viña porque era el único cultivo que aceptaba el terreno. Hay unos 50 centímetros de tierra y luego está la roca. Las plantas tienen que introducir sus raíces en ella y buscar vetas subterráneas de agua.

La familia tiene un documento de 1790 en el que se recoge la existencia de la casa y de esta viña viejísima con la que arrancó el negocio actual en 1973 y que, a medida que se fueron añadiendo nuevas parcelas, pasó a elaborarse por separado desde la cosecha 1995 bajo la marca Cepas Vellas (hasta 8.000 botellas en los mejores años, 28 €). Este vino se embotella un año después de la cosecha, justo antes de la vendimia siguiente y no sale al mercado hasta finales de octubre o principios de noviembre.

En el caso del blanco central, el Albariño Do Ferreiro (80.000 botellas, unos 13,5 €) se hacen distintos embotellados como es habitual en la zona, el primero hacia el mes de marzo.

En total, trabajan directamente 14 hectáreas (siete propias, cinco alquiladas y el resto de viticultores mayores) repartidas en más de ¡150 parcelas!, lo que da una idea bastante clara de la fragmentación extrema de la propiedad en Galicia. También compran uva a un pequeño grupo de viticultores, muchos de los cuales han sido proveedores de la bodega durante más de 25 años. Los contratos de alquiler son a 25 y 30 años vista.

Una característica particular de Do Ferreiro es la realización de maceraciones en frío. Se trabaja con levadura autóctona a partir de un pie de cuba que parte del viñedo de Cepas Vellas y por norma no se realiza maloláctica aunque esto puede variar en función de las características de la cosecha. La climatología en Rías Baixas puede ser especialmente caprichosa y las lluvias en vendimia (con los consiguientes problemas de botrytis) son una amenaza constante en la zona. De ahí que la producción pueda variar de un año a otro y que el Cepas Vellas no se elabore todas las cosechas.

Existe también un albariño en barrica de escasa producción: Do Ferreiro Dous Ferrados (unos 20 € en España). Son solo dos barricas de 500 litros que, al ser ya de varios usos, no aportan demasiado carácter de roble. A finales de los noventa y a instancias de su importador norteamericano nació Rebisaca (15 €) mezclando albariño del Salnés con treixadura y algo de loureira de Condado do Tea, la subzona más interior de la denominación. El vino lleva el nombre de la parcela del Salnés.

Más recientemente se ha iniciado un nuevo proyecto para trabajar con terruños concretos. En esta línea se elaboran Adina y Lourido. Adina (unos 19 €, 2.200 botellas) es un albariño de viñedos de la parroquia de Sanxenxo con atípico suelo de pizarra roja oxidada que se corresponde con una veta muy estrecha que parte de Oporto hacia el mar, pasa por las islas Cíes y entra brevemente en la costa gallega. Ofrece alta concentración y opulencia, con un carácter bien diferenciado, más opulento y notas algo más salinas que el resto de la gama y de piedra mojada. La idea es que se elaboren nuevos vinos en el futuro reflejando otros suelos específicos de la región. Las uvas de Lourido (unos 19 €, 1.600 botellas) proceden de un viñedo de Castrelo, en la ría de la Arousa, frente a la isla de La Toja, plantado sobre suelos de xabre (granito descompuesto). Es un perfil de albariño fresco y cítrico, con fruta blanca, hierbas secas, y tensión y persistencia en el paladar.

En relación a estos dos vinos, Manuel Méndez defiende que el carácter marino de los blancos del Salnés no tiene que ver tanto con la cercanía con la costa (el caso de Lourido) como con la influencia de la niebla que conduce la salinidad hacia viñedos situados en el valle a mayor altitud como ocurre en Adina. El Do Ferreiro básico también recibe uvas de estos viñedos, mientras que Dous Ferrados se elabora con uvas procedentes de Adina.

Todos los vinos tienen buena definición con acidez muy marcada y distintiva que da largos finales de boca. Esto les convierte en algunos de los mejores albariños para guarda (en especial el Cepas Vellas).

Las visitas a bodega se deben concertar con anterioridad. La bodega también elabora los orujos tradicionales de la zona: blanco, hierbas y café.

VINOS CATADOS DE ESTA BODEGA

Albariño Do Ferreiro 2015 Blanco
Albariño Do Ferreiro Cepas Vellas 2013 Blanco
Albariño Do Ferreiro Barrica 2013 Blanco
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