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1. Pedro Ballesteros presenta la cata 2. Vista general 3. Medidor y copas para mezclar 4. Vinos para mezclar 5. María Urrutia, de Cvne, sirve Monopole Clásico 6. Muga Selección Especial 7. Roda I Fotos: La Cata del Barrio de la Estación y SWL

Rioja

Las bodegas clásicas de Haro defienden el ensamblaje

Amaya Cervera | Lunes 19 de Septiembre del 2016

“Nunca harás un gran coupage si no eres un buen conocedor del terruño”. Así comenzó su intervención María José López de Heredia durante la segunda edición de La Cata del Barrio de la Estación de Haro, un evento que quiere llamar la atención sobre esta singular concentración de productores, la mayoría de ellos centenarios, que a finales del XIX empezaron a sentar las bases de los vinos finos riojanos.

Si el año pasado se cataron añadas antiguas para probar la magnífica evolución de estos vinos, en esta ocasión la cata propuesta por el Master of Wine español y “maquinista” de la presente edición, Pedro Ballesteros, desveló los ingredientes y secretos que se esconden detrás de algunos de los vinos más destacados de R. López Heredia Viña Tondonia (fundada en 1877), Cvne (1879), Gómez Cruzado (1886), La Rioja Alta (1890), Bodegas Bilbaínas (1901), Muga (1952) y Roda (1987).

En un momento de intensos debates en España sobre zonificación y clasificación del terruño, las siete bodegas instaladas en este barrio industrial de Haro realizaron una apasionada defensa de los vinos de mezcla, de diversas zonas geográficas, variedades, maderas, añadas o incluso momentos de vendimia. 

“En este momento de moda de los viñedos singulares no se pueden dejar de lado los vinos de coupage, insistió Agustín Santolaya. ¿Por qué es mejor el vino de un viñedo único que uno elaborado con uvas de varios viñedos únicos?”. El director general de Bodegas Roda hacía este comentario después de presentar a los asistentes cuatro tintos de la cosecha 2015 y plantearles el reto de que identificaran qué copas ofrecían los matices de fruta roja y frescura que buscan para su Roda Reserva y cuáles el estilo más estructurado y de fruta negra que se destina al Roda I Reserva.

Los aproximadamente 400 profesionales que asistieron a la masterclass en sus dos sesiones de mañana o tarde no solo contaron con copas y escupideras, sino también con un vaso medidor para hacer sus propias mezclas. La cata permitió probar “ingredientes” a los que rara vez se tiene acceso y añadas que aún tardarán en llegar al mercado. 

Más allá de la tempranillo

Bilbaínas, de la mano de su nuevo responsable técnico Alejandro López que sucede a Diego Pinilla después de que este último haya sido nombrado director enológico de todo el grupo Codorníu, trajo un fascinante monovarietal de graciano que debía aportar vitalidad y longevidad al tempranillo de su Viña Pomal Gran Reserva 2015, un vino pensado según López para disfrutar “en las próximas dos vidas” y en el que la graciano no debe ir más allá de un 10% para no marcar en exceso la mezcla.

En el caso de La Rioja Alta, el elemento diferencial fue la garnacha, expresiva y golosa,  de la finca La Pedriza, en Tudelilla (Rioja Baja), un ingrediente definitorio del estilo del legendario Viña Ardanza. El director técnico de la casa Julio Sáez dijo que no le gustaba hablar de variedades mejorantes sino complementarias que optimizaban el comportamiento de la tempranillo. “Viña Ardanza no tiene una fórmula sino una receta y si algún año no se consigue, no se elabora el vino”, concluyó.

Muga, una de las bodegas que más arropa su tempranillo con otras variedades, ofreció la “deconstrucción” perfecta de los tintos de rioja poniendo sobre la mesa los cuatro ingredientes de su Selección Especial en la cosecha 2015: tempranillo, garnacha, graciano y mazuelo. La calidad de cada uno de ellos por separado explica muy bien el sólido posicionamiento y el éxito de su emblemático reserva.

Mezclando añadas, barricas y vendimias

Cvne a través de su enóloga María Larrea mostró el encaje de bolillos y el complejo trabajo de crianza que se esconde detrás del mítico Imperial Gran Reserva. Con ejemplos de la cosecha 2014 que no llegará al mercado hasta 2019 ó 2020, retó a los presentes a encontrar la combinación adecuada entre un vino base criado en roble americano nuevo, otro más estructurado en roble francés nuevo, un tercero floral, con viva acidez y taninos finos en roble americano de cuarto año y un último maduro y opulento criado en tino de madera. El objetivo del ensamblaje según Larrea: “conseguir un vino excelente ahora y dentro de 20 años”.

La mezcla más sorprendente vino de Gómez Cruzado, el inquilino más pequeño del barrio, cuyo reciente relanzamiento les está haciendo apostar por elaboraciones de gran originalidad. El enólogo David González quiso mostrar cómo puede cambiar el vino de un mismo terruño en función de la interpretación que se hace en viñedo y bodega. Para ello diseccionó su nuevo top blanco Montes Obarenes desvelando prácticas más propias de climas mediterráneos a través de un ensamblaje apoyado en una base de viura y tempranillo blanco criada en roble francés a la que se añade el mismo vino trabajado con lías en acero inoxidable, viura de vendimia temprana criada en huevo de cemento y tempranillo blanco casi sobremaduro.

La ultra clásica Tondonia propuso un ensamblaje de su reserva que hasta bien entrados los años setenta se comercializaba sin añada y con el indicativo de “sexto año”. Con toda naturalidad, María José López de Heredia llevó tres añadas diferentes (la legislación permite incluir hasta un 15% de vino de otras cosechas): dos partidas de 2008 que debían representar el grueso central del vino, una de 2007 que rechazaría por tener un perfil levemente más cálido y una de 2009 de carácter más mediterráneo pero con buena acidez de la que se mostró partidaria de incluir en torno a un 5%. 

María José López de Heredia convirtió su caso en toda una declaración de principios: “Para nosotros el sexto año es un vino fruto de la experiencia de años de trabajo en viñedo y bodega con el punto óptimo de una lenta micro-oxigenación en barrica y, por tanto, una crianza perfecta. Me da pena que se critique a Rioja por hacer una clasificación basada en los tiempos de crianza cuando en realidad es de una clasificación de calidad. Mi bisabuelo quería hacer el rioja supremo”, dijo.

Siete vinos del Barrio de la Estación que hay que probar

Viña Tondonia Reserva 2001 Tinto Mágnum, R. López de Heredia (Rioja). Una de las estrellas en el cóctel de presentación con que se recibió a la prensa y con todas las virtudes que se espera de un rioja clásico: equilibrio, finura, complejidad, carácter de crianza y riqueza de matices. Con la frescura extra que aporta la botella de litro y medio y delicioso desarrollo en copa a matices anisados y notas frescas.

Difícil de encontrar en el mercado por ser una añada que ya no se comercializa y el formato mágnum. En su día se vendía en el entorno de los 55-60 €

Monopole Clásico 2014 Blanco Seco, Cvne (Rioja). ¿Qué sucede cuando Jerez y Rioja se encuentran? En plena explosión de creatividad de los vinos del Marco, Cvne recupera su Monopole tal y como lo hacía antiguamente con consentimiento expreso del Consejo Regulador: incorporando una pequeña cantidad de manzanilla de Hidalgo. Es increíble ver como ese pequeño toque aporta recorrido, salinidad y longitud en boca. Tan fantástico como divertido e imprescindible para los wine geeks.

Sale al mercado en octubre, previsiblemente alrededor de 19-20 €

Pancrudo 2014 Tinto, Gómez Cruzado (Rioja). Esta garnacha de Badarán, en el valle del Alto Najerilla, es uno de mis vinos favoritos dentro de la nueva gama de vinos de terruño de esta bodega. Sigue la línea de la primera cosecha 2013, que también tuvimos la oportunidad de volver a catar y que se mantiene magnífica. 2014 también fue un año frío que potencia las sensaciones frescas y de hierbas (romero, farmacia) y la fruta roja. Un tinto aéreo y tremendamente fácil de beber. Puro disfrute.

Encuentra este vino por 32 € en Vinissimus

Viña Ardanza Reserva 2008 Tinto, La Rioja Alta, S.A. (Rioja). Un vino para apuntar en la lista de futuras compras ya que no sale al mercado hasta el año que viene justo cuando se cumplen 75 años de historia de la marca. También es la primera añada que incorpora viñedos propios de garnacha de la finca La Pedriza en Tudelilla (Rioja Baja). Nariz golosa y especiada (canela), paladar sabroso de buen recorrido y persistencia con viva acidez y destellos de fruta roja. 

La cosecha 2007 actualmente en el mercado se vende en el entorno de los 18-19 €

Vinos Singulares Tempranillo Blanco Reserva 2013 Blanco, Bodegas Bilbaínas (Rioja). Aunque la añada 2014 ha salido ya al mercado, el grado de equilibrio y complejidad que ofrece esta cosecha son realmente especiales. También eleva notablemente el listón de calidad para esta mutación de la tempranillo tinta, una variedad descubierta hace relativamente poco y con plantaciones aún bastante jóvenes. Con combinación de crianza en barrica y fudre, ofrece notas de cera y fruta blanca, El paladar es excelente: untuoso, con vibrante acidez y excelente relieve de fruta. Solo se han elaborado 1.200 botellas. Quizás no sea el vino más representativo de la bodega, pero creo que sorprenderá (y mucho) a los amantes de los blancos.

Encuentra este vino por 32,80 € en Vinissimus

Muga Selección Especial Reserva 2011 Tinto, Bodegas Muga (Rioja). Impecable elaboración y gran calidad que supera las expectativas en precio. Limpio, especiado, fruta roja y negra. Profundo y con buena acidez, muy equilibrado. Con el argumento a favor de su amplia disponibilidad en el entorno de las 170.000 botellas.

Encuentra este vino por 23,90 € en Ideavinos

Roda I 1994 Tinto, Bodegas Roda (Rioja). Fue un placer volver a probar esta añada, una de mis favoritas de esta casa que lleva años mostrando generosamente su trayectoria mediante catas verticales que celebra por todo el mundo. La prueba de que los buenos riojas modernos se acercan con el tiempo a los clásicos; con complejidad característica en nariz (cuero fino, especiados, fruta escarchada, piel de naranja), taninos de seda y toda la elegancia y finura de la que Rioja es capaz.

Consultar en bodega la posibilidad de adquirir añadas antiguas.

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