Bodegas Barbadillo Sanlúcar de Barrameda | Spanish Wine Lover

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Pasión por el vino español

BODEGAS

Una de las bodegas más importantes de Sanlúcar de Barrameda, su presencia se deja notar particularmente en el Barrio Alto de la ciudad a orillas del Guadalquivir, donde cuenta con 17 cascos de bodega y las instalaciones principales del grupo. La Arboledilla, construida en 1876, es uno de los más bellos ejemplos de bodegas catedralicias del Marco de Jerez.

La compañía fue fundada en 1821 por Benigno Barbadillo, un burgalés emprendedor que consiguió hacer las Américas en Méjico y que a su regreso a España se instaló en Sanlúcar para dedicarse al mundo del vino. En 1827, cuando apareció la denominación Manzanilla, Benigno llevó a Filadelfia la primera manzanilla embotellada, bajo la marca Divina Pastora.

Desde entonces, la bodega sanluqueña, una de las 10 empresas familiares más antiguas de España, ha crecido hasta convertirse en un grupo vinícola de envergadura que posee 500 hectáreas y capacidad para producir hasta 10 millones de litros en el Marco además de otras dos bodegas en Somontano (Bodega Pirineos, 950 Ha) y en Ribera del Duero (Vega Real, 80 Ha), con los que facturó un total de 35,6 millones de euros en 2015.

Son los artífices de Castillo de San Diego, uno de uno de los mayores éxitos comerciales del vino español. Impulsado por Antonio Pedro “Toto” Barbadillo, este blanco se elaboró por primera vez en la planta de vinificación de Gibalgín, con depósitos de acero inoxidable y temperatura controlada, algo novedoso en España en aquellos tiempos. Hoy en día, y a pesar de la creciente competencia, este palomino aromático y afrutado sigue siendo el rey de los blancos: cada hora se venden en el país 391 botellas de este vino, registrado como Vino de la Tierra de Cádiz, que es conocido simplemente como Barbadillo.

Con la séptima generación de la familia al frente del grupo en la actualidad y la enóloga Montse Molina encargándose de las elaboraciones, Barbadillo ha sabido adaptarse a los tiempos y renovar el interés por los vinos de Jerez.

La manzanilla Solear en Rama (botella de 37,5cl, 17 €), la primera que salió al mercado sin filtrar y en sacas diferentes a lo largo del año, marcó el camino para todos los vinos en rama que han aparecido desde entonces en el Marco. Tal y como se hizo en la primera saca de 1999, se siguen seleccionando 12 botas de las que salen 2.500 medias botellas y 100 magnums cada trimestre.

Para contentar el creciente interés hacia este estilo de manzanilla pero sin desvirtuar el vino, Barbadillo lanzó en 2016 Pastora (10.000 botellas, 14 €), una manzanilla pasada en rama que es la evolución natural de la Solear en Rama. Se trata de un vino parecido al anterior, pero con un punto más amplio y potente, con casi nueve años de crianza biológica. Como la versión en rama, se nutre de la solera de Solear, (40,000 botellas, 8 €).

La llegada de Armando Guerra como director de Alta Enología a Barbadillo ha propiciado que proyectos experimentales de Montse Molina hayan salido a la luz. Mirabrás, lanzado al mercado en la primavera de 2016 (2.000 botellas, 14 €), es un blanco de palomino fermentado en bota usada con velo de flor pero sin fortificar con el que se recupera una forma de elaborar antigua con asoleo para conseguir un vino profundo que desmonta esa creencia extendida de que la palomino es una uva poco expresiva y neutra.

Nude es la “tintilla punk”, como la define Guerra, un vino fresco y sin filtrar, con un estilo que recuerda más a los maceraciones carbónicas de Rioja o Beaujolais que a otras tintillas con más madurez de la zona. Se han elaborado 2.000 botellas y su precio ronda los 14 € en España.

La línea de jereces más tradicional incluye el Amontillado Príncipe, que se alimenta de la solera de Solear y tiene una crianza de unos 15 años (18 €), el excelente Palo Cortado Obispo Gascón (36 €), el Oloroso Cuco (18 €) y el pedro ximénez La Cilla (12,10 €). Un escalón más arriba en cuanto a calidad está su gama de VORS, provenientes de las soleras más exclusivas, y sus Reliquias, una colección de vinos centenarios destinados al segmento de lujo que pertenecían a la familia. Se presentan con cuentagotas, como Versos 1891, cuyas 100 botellas de la última saca presentada en Londres se vendieron a un precio de 10.000 €, lo que le convierte en el jerez más caro del mundo.

La bodega de Sanlúcar y su Museo de la Manzanilla están abiertos a las visitas durante todo el año.

VINOS CATADOS DE ESTA BODEGA

Solear en Rama Saca de Otoño 2017 Manzanilla

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