Txakoli Bengoetxe | Spanish Wine Lover

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Pasión por el vino español

BODEGAS

Situada en el balcón del Goierri, en el interior de Gipuzkoa, Bengoetxe toma el nombre del caserío familiar, cuyos orígenes se remontan al siglo XV. Iñaki Etxeberria es quien gestiona esta pequeña bodega, ubicada en la antigua cuadra del caserío, y las cuatro hectáreas de viña propia que rodean la propiedad.

La decisión de elaborar vino surgió después de que su suegro, el propietario de Bengoetxe, optara por quitar las vacas que tenían en la finca de Olaberria. Dudaron si plantar frutales, pero al final se decidieron por plantar viña en ecológico. Trajeron cepas del País Vasco-Francés —hondarrabi zuri principalmente, aunque ahora también tienen hondarrabi zuri zerratie (petit courbu) y unas 500 plantas de gros manseng.

Los comienzos no fueron fáciles; la Denominación de Origen de Getaria solo se extendía por unos pocos pueblos de la costa por lo que se enfrentaron a muchos problemas burocráticos y hasta la Diputación de Gipuzkoa les llegó a exigir que arrancaran las plantas. Fueron años de incertidumbre para Iñaki y su familia en los que tuvieron que elaborar vino de mesa hasta que finalmente, y tras demostrar que en Olaberria ya había viñedo hace 100 años, entraron dentro de la DO Getaria en 2008.

Es una zona con suelos arcillosos sobre pizarra, altas precipitaciones y temperaturas un poco más elevadas que en la costa, donde está el grueso de los productores de esta denominación. Las viñas de Bengoetxe, todas en espaldera, están en laderas orientadas al sur y bien ventiladas, por lo que maduran siempre con un grado más que en la costa, asegura Etxeberria.

Desde sus comienzos, Etxeberria tenía claro que quería hacer un vino blanco “diferente y sin química” por eso usa dosis mínimas de sulfuroso y trata con cobre y caldo bordelés solo cuando es necesario. Para la vendimia utiliza una máquina pequeña de segunda mano que compró en Cognac con la que finaliza la recogida en cuatro días. “Otros se compran una Harley, pero yo estoy encantado con la vendimiadora; es difícil encontrar gente para recoger la uva”, asegura Etxeberria, que trabajó durante 20 años en la cercana fábrica de autobuses Irizar.

La producción total de Bengoetxe ronda las 20.000-25.000 botellas, según la añada, y se divide en dos txakolis que destacan en calidad y personalidad sobre la mayoría de las versiones ligeras, afrutadas y con carbónico que se encuentran en el mercado.

Bengoetxe (18.000 botellas, 9 €) está elaborado con un 95% de hondarrabi zuri y un 5% de gros manseng. El vino fermenta con sus propias levaduras en depósitos pequeños de acero inoxidable y se embotella, según demanda, tras un ligero filtrado. Bengoetxe Berezia (4.000 botellas, 12 €) solo se hace en añadas buenas y permanece con sus lías finas unos 12 meses antes de embotellarse. Es un vino con notas almendradas y cítricas, más graso y envolvente que otros txakolis y que tiene una buena evolución en botella. Su color dorado y la ausencia de sensación de carbónico es una pega en la DO Getaria. “Dicen que no tiene tipicidad así que no sé si este año pasaremos la calificación organoléptica”, asegura Etxeberria. Si es así, se verá obligado a salir de la denominación y quitar la palabra txakoli de sus etiquetas, que se destinan principalmente al mercado exterior.

La cosecha 2017, además de ser la más temprana que recuerda Etxeberria, está marcada por la granizada del 27 de junio, que arrasó buena parte del viñedo, y el mildiu como consecuencia de la humedad y las altas temperaturas posteriores. Por esta razón no habrá Bengoetxe Berezia en esta cosecha mientras que la producción del Bengoetxe de entrada se limitará a unos 9.000 litros.

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