Bodega Viña Zorzal | Spanish Wine Lover

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BODEGAS

El proyecto de los hermanos Xabier, Iñaki y Mikel Sanz se inicia con la elaboración de un graciano de la cosecha 2007, pero su desarrollo se ha centrado principalmente en la explotación de los viñedos viejos de garnacha junto con su amigo Rafael Regadera quien les descubrió el gran potencial de la zona de Fitero. Aquí empiezan las primeras lenguas del Sistema Ibérico, un suave relieve frente a la llanura característica del valle del Ebro en esta zona sur de Navarra. Eso hace que el estilo de los vinos sea algo más fresco que el que cabe esperar en la subzona de Ribera Baja.

En la actualidad cuentan con 52 hectáreas de viñedo en propiedad, la mayoría de ellas de garnacha en vaso; el resto es graciano y tempranillo junto con algo de mazuelo, garnacha blanca, viura y chardonnay más alguna parcela de garnacha gris, localmente conocida como roya. Las elaboraciones se realizan en la antigua bodega familiar de Corella, renombrada como Viña Zorzal, con asesoramiento del enólogo aragonés Jorge Navascués, un reconocido experto en la vinificación de garnachas.

Todas las etiquetas, directas y coloristas, giran en torno a la imagen del pájaro que da nombre a la bodega. La gama de vinos, de muy buena relación calidad-precio en general, se inicia con los jóvenes de garnacha Viña Zorzal en versión rosada (unas 15.000 botellas, 6,95 € en España) y tinta (130.000 botellas, 6,95 €) y el Viña Zorzal Graciano con nueve meses de crianza (38.000 botellas, unos 7,95 €) que es, probablemente, la mejor compra de la bodega. También hay monovarietales de garnacha blanca y chardonnay en la misma gama de precios.

Por un poco más, su línea de garnachas de terruño resulta especialmente interesante. Merece la pena probar el contraste entre el perfumado y vibrante Corral de los Altos (4.800 botellas, unos 12,95 €), que procede de un paraje en la cima de una meseta expuesta al cierzo y con suelos pedregosos; y el más mineral Malayeto (11.000 botellas, 15 €) que procede de un viñedo de 2,30 hectáreas de textura arcillo-arenosa y canto rodado en superficie situado a 520 metros de altitud. El top es Señora de las Alturas (unas 1.500 botellas, 20 €), un vino fino y profundo al que se destinan las viñas más viejas de garnacha de su finca Pontigos.

La familia Sanz cultiva un graciano de gama alta, Cuatro del Cuatro (15 €, 2.900 botellas), que celebra la fecha de nacimiento de su padre, Antonio Sanz, fundador de la bodega y quien apostó por esta variedad en Corella. Es una selección en viña y bodega para un tinto de estilo refinado y menos herbáceo.

Los hermanos Sanz y Rafa Regadera han apostado por profundizar en las relaciones comerciales con sus importadores a través de vinos en exclusiva de sus parajes y parcelas: La Cueva de la Mora es una garnacha hecha en exclusiva para el club de vinos The Wine Society, mientras que Sea of Dreams, en versión tinta y blanca, son una colaboración con su importador británico Indigo Wines.

Más originales son las alianzas que cultivan con otros enólogos del panorama nacional e internacional. Estos vinos compartidos comenzaron con la serie Lecciones de Vuelo, una iniciativa de Viña Zorzal en la que cada año invita a un amigo enólogo a trasladar a la botella su visión del terruño local, de la parcela que más les guste. Hasta ahora han colaborado Jorge Navascués, Matías Michelini y Fredi Torres, cuya añada 2019 está ahora en el mercado. Las Lecciones de Vuelo de 2020 y 2021 corren a cargo de Daniel Niepoort, quien también ha elaborado un Nat Cool Garnacha con Viña Zorzal, y Arturo de Miguel (Artuke), respectivamente.

Todos ellos eligieron las uvas de Pontigos, la finca más emblemática del tandem Sanz-Regadera. Está en Fitero y en sus dos hectáreas de extensión hay cepas de garnacha prefiloxéricas y suelos pedregosos sin labrar que cautivan a todo el que pasa por allí. Junto a la parcela de garnacha, los hermanos Sanz y su socio adquirieron recientemente una finca con mazuela, una variedad histórica en Navarra antes de la llegada del oidio pero de la que apenas quedan plantas en la actualidad. Viña Zorzal prevé lanzar al mercado un monovarietal de esta mazuela que se llamará La Buena Moza.

De todas las alianzas, la más fructífera a juzgar por el sinfín de etiquetas que generan, es con Matías Michelini. En 2018 el productor y enólogo argentino, cuya bodega en el país sudamericano se llama Zorzal Wines, llegó a Corella para hacer su Lecciones de Vuelo. Hoy en día, ya tienen varios vinos en común y dos proyectos: Pequeñas Puertas, para parcelarios de variedades que no sean garnacha, y Punto de Fuga, una colección de vinos de paisajes extremos en Argentina, concretamente en Cafayate y en el valle de Uco, y de garnachas en Navarra.

La Moribunda (660 botellas, 35 €), Jirafas (1600 botellas, 35 €) y La Peli (660 botellas, 35 €) son el trío de vinos en el mercado de la colección Pequeñas Puertas, con sofisticadas etiquetas aterciopeladas. El primero es un tempranillo de viñas de 35 años plantadas sobre suelos pedregosos en el paraje de Majarrasas, mientras que los dos últimos provienen de la parcela La Carbonela. Jirafas es una viura criada en huevo de hormigón y barrica de 500l con gran precisión y armonía mientras que La Peli es una curiosa garnacha gris (roya, en la zona) con el color y la nariz de un rosado navarro pero con textura de tinto gracias a su trabajo con las pieles.

El top Punto de Fuga Corral del Mate (660 botellas, 69 €) es una garnacha de largo recorrido elaborada con raspón que procede de la parcela Los Largos, en el Corral de Los Altos. Este paraje de casi cinco hectáreas en Fitero es también el punto de origen de otros vinos como Sea of Dreams tinto o Corral de los Altos y Garnaché, de Matías Michelini.

Además de todos estos vinos, en Viña Zorzal se hacen microvinificaciones que les sirven para conocer sus terruños en profundidad. A veces se transforman en vinos con entidad propia pero en casos como la garnacha vieja de la parcela La del Pulpo, llena de morgones y cepas con brazos que parecen las patas de un pulpo, siguen trabajando para descubrir la forma de conseguir su mejor expresión.

No contentos con recuperar y cuidar viñedo viejo, contar con múltiples colaboraciones e incluso llevar una distribución de vinos de importación, el dinámico equipo de Viña Zorzal quiere dejar un legado para futuras generaciones. Para ello acaba de comprar un par de hectáreas rodeadas de olivos y monte en Las Roscas, una zona con suelos de arenisca, caliza y arcilla a más de 500 metros de altitud y donde vive fauna protegida. No hay indicios recientes de viña, pero en Viña Zorzal creen que tiene potencial y están trabajando con el asesor vitícola Julio Prieto para decidir qué plantar en la zona.

Los socios de Viña Zorzal han decidido también indagar más en la garnacha navarra fuera de los límites de su comarca. Su enólogo Javier Colio les había alertado del tremendo potencial de Lerga, una zona histórica de viña al noreste de San Martín de Unx, a 615 metros y con más pluviometría que Fitero. Llegó a haber 100 hectáreas, aunque ahora solo quedan 11, seis de ellas cultivadas por un viticultor local con el que han llegado a un acuerdo de colaboración. En un futuro harán vino de parcela, pero de momento saldrán al mercado en el verano de 2022 con un vino de pueblo a un precio de 15-20 € y una producción de 2.000 botellas.

Los Sanz y Regadera han dado también el salto a Rioja donde bajo la marca El Inquilino (la imagen de la etiqueta ahora es una casita de pájaros) elaboran dos garnachas —una con crianza y otra fresca— y una viura a partir de viñedos situados en el valle de Najerilla. La última novedad es que elaborarán un vino de finca en Badarán en la cosecha de 2022. Asimismo, no descartan seguir ampliando horizontes y lanzarse a elaborar un txakoli en un futuro no lejano.

La producción total de Viña Zorzal se sitúa en torno a las 350.000 botellas y alrededor del 80% se destina a exportación.

En Viña Zorzal están particularmente concienciados del impacto de las instalaciones industriales para generar energía renovable en el paisaje navarro. De hecho, son parte activa de la Asociación de Paisajes de Navarra, de la que Iñaki Sanz es presidente.

La bodega no está abierta al enoturismo pero sí tiene tienda online.

VINOS CATADOS DE ESTA BODEGA

Viña Zorzal Garnacha 2014 Tinto
Corral de los Altos 2013 Tinto
Malayeto 2013 Tinto
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