Bodega Ponce | Spanish Wine Lover

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Pasión por el vino español

BODEGAS

Alumno aventajado en la Cía de Vinos Telmo Rodríguez, donde tuvo la oportunidad de trabajar en distintas regiones vitivinícolas, Juan Antonio Ponce regresó a su Manchuela natal para sacar el máximo potencial de los viñedos familiares de bobal, una uva tánica, adusta y alejada del circuito de los tintos de calidad. Por el camino también ha recuperado otras uvas que se cultivan en la zona como la blanca albilla y la tinta moravia agria.

La familia posee unas 17 hectáreas de viña pero trabaja un total de 40 mediante contratos de alquiler a largo plazo. Con parcelas que no superan las 2,5 hectáreas de extensión, todos los viñedos se trabajan por separado. Se benefician de la altitud (Juan Antonio define Manchuela como “la meseta dentro de la meseta”) y la buena aireación que consiguen de forma natural en la zona. No usan azufre en polvo ni tratamientos de cobre. Elabora unas 100.000 botellas con un 80% de la producción destinada a mercados exteriores. El objetivo es, según Juan Antonio, elaborar “vinos limpios, puros, sencillos, directos y sin maquillaje”.

En el trabajo con la bobal se busca suavizar la dureza natural de sus taninos con rendimientos adecuados (y no excesivamente bajos) por planta, vendimias algo más tempranas que la media en la zona, fermentación en tinos de madera, maceraciones cortas, prensados precisos y crianza con lías gruesas que aporten cremosidad en barricas de gran formato (600 litros)

La bobal de entrada de gama Clos Lojén (28.000 botellas, 7 €) es una mezcla de ocho viñas de suelos arcillo-calcáreos y maduración temprana que se vinifican, prensan y crían de manera independiente. La Casilla (unos 12 € en España, 12.000 botellas) se hacía originalmente con dos viñas de suelos calcáreos a las que desde 2007 se añade otra parcela con más arcilla para domar la potencia de la caliza. Un escalón por encima está PF por “pie franco” (10.000 botellas, unos 15 €), procedente de una viña de suelo arenoso y profundo –y libre por tanto del ataque de la filoxera. Es un tinto estructurado, pero equilibrado y profundo con abundantes frutos negros y hierbas aromáticas. Los dos tintos top son La Casilla Estrecha y Pino (ambos alrededor de 21 € en España), que salen más tarde al mercado y reflejan expresiones muy concretas de viñedos viejos. En general, son vinos que se benefician de un cierto envejecimiento en botella.

Las Cañadas es un nuevo rosado de bobal de prensado directo que se estrena con la añada 2015 y busca más mineralidad y capacidad de desarrollo en botella que fruta e inmediatez.

Muy destacable es el blanco Reto (11.000 botellas, 12 €) elaborado con la variedad local albilla, totalmente diferente de otros albillos existentes en España. Ofrece una mineralidad arrolladora, con gran acidez y notas herbáceas. El original, floral y rústico Buena Pinta (7.000 botellas, 12 €) recupera la moravia agria (uva de ciclo largo, poco color y grado) y la mezcla con un 15% de garnacha tinta.

También se han aventurado fuera de las fronteras de Manchuela con el monastrell Depaula (23.000 botellas, 7 €) que se elabora con viñedos muy viejos de Casa de Las Monjas (Albacete) situados a unos 900 metros de altitud y se comercializa como VT Castilla.

VINOS CATADOS DE ESTA BODEGA

Reto 2015 Blanco
Las Cañadas Bobal 2015 Rosado
Buena Pinta 2015 Tinto
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