Bodega Pago de Carraovejas | Spanish Wine Lover

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BODEGAS

Una de las bodegas más conocidas y prestigiosas de Ribera del Duero, Pago de Carraovejas es el sueño del restaurador José María Ruiz, quien tras abrir el famoso restaurante que lleva su nombre en Segovia, compró sus primeras nueve hectáreas de viña en el municipio de Peñafiel (Valladolid) a finales de los 80. La ubicación: una ladera orientada al sur en el valle del río Botijas con excelentes vistas al famoso castillo de la localidad. El primer Pago de Carraovejas salió al mercado en la cosecha 1991, en plena explosión de nuevos proyectos en la zona, y rápidamente se convirtió en uno de los tintos de referencia y más demandados de la denominación.

La propiedad se fue ampliando en los años posteriores hasta cubrir toda la ladera y reunir 120 hectáreas que se extienden desde los 760 a los 900 metros, bien protegidas de los vientos del norte y perfectamente expuestas al sol de la tarde que asegura buenas maduraciones.

La viticultura se apoya en un estudio de suelos a cargo de Vicente Gómez y ha contado con el asesoramiento de José Ramón Lisarrague. La bodega cuenta con un clon propio de tinto fino (el “clon Carraovejas”) y su propia selección de levaduras. Desde que Pedro Ruiz Aragoneses, segunda generación, se hiciera cargo del negocio en 2007, la presencia de expertos asesores es mayor si cabe e incluye nombres como el antiguo enólogo de Vega Sicilia Xavier Ausàs, un apoyo externo a Almudena Calvo, enóloga con más de 15 años en la casa. En este periodo se ha intensificado el trabajo por parcelas y se ha aumentado el abanico de materiales de crianza y fermentación con acero inoxidable, tinas de roble y huevos de madera y de cemento. “Creo en una gestión del negocio de 360 grados que cuide todos los procesos y con una cultura de pequeños detalles que nos diferencie de los demás”, asegura Pedro Ruiz.

El lanzamiento de la cosecha 2015 marcó un cambio importante en la gama tras el abandono de las categorías tradicionales de envejecimiento. Desaparecieron el Crianza y el Reserva para dar lugar a un único Pago de Carraovejas que se comercializa con etiqueta genérica en el entorno de los 38 € y del que, en una añada normal, se alcanzan las 800.000 botellas de producción. El cambio va acompañado de una mayor búsqueda de pureza aromática y de un estilo más apegado a la tierra y con menor presencia de la madera.

Junto a él se mantienen los dos vinos de parcela que proceden de dos de las viñas más altas de la finca: el maduro y concentrado Cuesta de las Liebres (alrededor de 170 € en España) que nació con el nombre Cum Laude y se elabora desde la cosecha 98 y El Anejón (en torno a los 95 €). Este último viene de una zona de terrazas con suelos muy calizos que se plantó siguiendo el modelo de Priorat, lo que constituye toda una rareza en la Ribera. Es el vino más fresco, mineral y con mayor personalidad de Carraovejas.

En el futuro se quiere seguir la línea del frescor. En 2008 se empezó a plantar en el páramo, donde ya hay 40 hectáreas y en el futuro se plantarán 40 hectáreas más en la ladera opuesta del Botijas en clara exposición norte. Estas áreas tienen cada vez más sentido con el cambio climático y se espera que aporten una chispa de acidez en años cálidos y secos. “Queremos buscar más finura y elegancia –explica Pedro– pero manteniendo la identidad del paraje donde se encuentra Carraovejas”.

La expresión más extrema en este sentido es el nuevo proyecto concebido como un ribera de zonas frías con uvas procedentes de viñedos cultivados a más de 900 metros de altitud en Fuentenebro.

Otra línea de trabajo cada vez más importante en Carraovejas es el enoturismo. El restaurante Ambivium, con una estrella Michelin, propone una oferta culinaria mucho más sofisticada de lo habitual en la zona y una carta de vinos con referencias nacionales e internacionales. El próximo paso es la construcción de un hotel boutique que ayude a sus visitantes a disfrutar del entorno cultural, paisajístico y gastronómico de la región.

La familia entró como accionista en Ossian en 2013 y en 2016 se hizo con la totalidad de las acciones. En los últimos años ha tomado posiciones en las principales regiones vinícolas españolas, casi siempre adquiriendo bodegas que carecían de relevo generacional. La expansión ha sido notable: Viña Meín y Emilio Rojo en Ribeiro (Galicia) en 2019, Bodega Marañones (Madrid, Gredos) en 2021 y Cía de Vinos Tricó (Rías Baixas) en 2024. De forma paralela ha desarrollado proyecto propio en Rioja bajo la marca Aiurri que se estrenó en la cosecha 2021. Alma Carraovejas es el nombre que aglutina todos los proyectos del grupo.

VINOS CATADOS DE ESTA BODEGA

Pago de Carraovejas 2015 Tinto
El Anejón 2012 Tinto
El Anejón de la Cuesta de las Liebres 2010 Tinto
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