Esta página utiliza cookies. La continuidad en la navegación implicará el consentimiento de su uso.Política de cookies ocultar
Pasión por el vino español

DIRECCIONES

Quizás como revulsivo a la homogeneización del comercio en general o por la evidente gentrificación, en el barrio de Gràcia de Barcelona proliferan los establecimientos revestidos con toques de modernidad que buscan recuperar lo tradicional y los productos de proximidad.

La Festival (y su lema “the place to vi”) podría enmarcarse dentro de esta categoría, con su apuesta por recuperar la venta de vino y vermut a granel, como se hacía en las tiendas-bodegas de antes, pero en un ambiente retro-hipster, con paredes de ladrillo visto, baldosas hidráulicas y palets de madera reciclados que hacen la función de mesas y expositores. Ni una bombilla fluorescente a la vista.

Detrás de La Festival está un grupo de socios y amigos unidos por el vino y con profesiones complementarias, como Rubén (viticultor y enólogo en Finca Parera, Penedès) o Josep Lavado y Ludovic Darblade (sumilleres y distribuidores de HumanVins), entre otros.

Los nueve vinos y el vermut a granel que venden son pequeñas partidas que no entran dentro de la producción embotellada de los productores que están aquí representados. La selección va rotando, explica Josep, pero todos los vinos son ecológicos, con precios populares y elaborados en Cataluña, reivindicando la proximidad.

Junto a los diez grifos aparece información sobre el pueblo de procedencia del vino, la bodega en la que se elabora y la variedad de uva así como las fotos de los productores. Entre ellos hay algunos conocidos como Albert Costa (Celler Vall Llach) que ofrece una cariñena ecológica del Priorat (4,90 €/litro) o Manel y Joan Avinyó (Clos Lentiscus) y su sumoll fresco y amable (2,40 € /litro), perfecto para acompañar comidas de diario. En nuestra visita la selección de blancos incluía un xarel.lo y un gewürztraminer del Penedès, además de una garnacha brisada de Terra Alta, que se venden en unas botellas de vidrio como las de gaseosa de antes y unas garrafas de 3 litros con el lema “Organic & Orgasmic”. La Festival anima al reciclaje por eso los clientes habituales que reutilizan sus botellas se ahorran los tres euros que cuesta el envase.

Además del granel, La Festival tiene una selección de vinos embotellados, principalmente de pequeños elaboradores catalanes pero también de otras regiones españolas y extranjeras.

Las botellas de las estanterías no están organizadas por zonas, ni colores o precios, sino por momentos de consumo. Son cinco secciones como “de un sorbo”, donde hay vinos frescos, que se beben en cualquier momento del día o los “vinos todo terreno” para ocasiones como “peli y manta” o “una cena informal”. Según Josep, los clientes agradecen esta información más cercana y natural alejada de las descripciones de las notas de cata habituales.

Junto a la tienda de vinos (también venden cervezas artesanas, destilados y mostos ecológicos para los niños), hay una sala adyacente con una mesa grande para catas y presentaciones que se anuncian en su página de Facebook. Y.O.A.