Pasión por el vino español

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El primer bar del Reino Unido especializado en la región vinícola más famosa de España es casi como llevar un trocito de la logroñesa calle Laurel a King’s Cross. Pero aunque la vitrina de pinchos del mostrador (a 2,5 libras la unidad) recuerde a los bares del norte de España, la experiencia es bastante más refinada.

En la barra del Bar Roja no se pide un vino de cosechero o un crianza. Las más de 40 referencias de la carta cubren todos los estilos imaginables en la región: tintos y blancos con y sin madera, coupages tradicionales y vinos de terruño, rosados e incluso dulces. Todos están disponibles por copas (de 75 y 125 ml.) o por botella y con precios que van de las 3,90 a las 22,90 libras en el caso de los vinos por copas. De hecho, lo que menos hay son crianzas.

La selección de blancos es impresionante. Entre los blancos sin madera, la mezcla de cinco variedades locales en el Jarrarte Blanco de Abel Mendoza es capaz de ofrecer fragantes aromas tropicales, mientras que el apartado de “Big Gun Whites” (algo así como la ‘artillería pesada’) abarca desde la compleja textura y las notas minerales y de cera del Remírez de Ganuza Blanco Reserva 2019 a la opulencia de frutos secos del Marqués de Murrieta Capellanía 2017.

En lo que respecta a los tintos, habrá quien se aferre a los reservas y grandes reservas clásicos de Beronia, Marqués de Riscal, Muga y Ramón Bilbao, pero lo más aventureros pueden recorrer los diferentes municipios y microclimas de Rioja pasando de la armoniosa fruta roja de Villa Cardiel (Bodegas Altún) en Laguardia, Rioja Alavesa, a la vibrante generosidad de Queirón Mi Lugar en Quel, Rioja Oriental.

Es fantástico poder probar todos estos vinos juntos, pero si hubiera que elegir una única botella, El Cristo de Samaniego 2018 (75 libras) de Bodegas Amaren podría ser una buena opción. Es un viñedo singular procedente de cepas plantadas en 1980 con abundante fruta carnosa (frambuesa y arándanos) y el característico final tizoso de los suelos calcáreos de Rioja Alavesa. Funciona a la perfección con el cochinillo segoviano trufado con jugo de amontillado (10,5 libras) y con el lomo de vaca gallega bien madurado (13,5 libras los 100 gramos).

Quienes prefieran las clásicas tapas españolas, el menú corto del restaurante Camino, situado justo enfrente, incluye croquetas de jamón, patatas bravas y pimientos de padrón (6,5-7,5 libras) junto a otras opciones más imaginativas.
Completar la experiencia con el moscatel Marco Fabio de Bodegas Ontañón (6 libras la copa de 75 ml.) es la mejor prueba de que Rioja puede ofrecer todos los estilos. Con notas de melocotón maduro y pera, este blanco aporta un contrapunto dulce al queso de cabra de Cameros y al azul de Valdeón (15,5 libras).

El Bar Rioja es el escaparate perfecto de la que, en este momento, se puede considerar una de las regiones vinícolas más fascinantes del mundo, si bien a precios más propios de Londres que de Logroño.