Bodega La Granja Ntra. Sra. de Remelluri | Spanish Wine Lover

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Pasión por el vino español

BODEGAS

Situada en Labastida (Rioja Alavesa), en las faldas de la Sierra de Cantabria, éste es uno de los lugares más bellos del vino español. En manos de la familia Rodríguez desde 1967, el conocido productor Telmo Rodríguez tomó las riendas en 2009 tras 11 años de ausencia al frente de su propio proyecto.

Rodríguez define Remelluri como “una propiedad antigua”. Hay un componente añadido de espiritualidad, ya que entre los siglos XIV y XV, albergó una granja de monjes jerónimos dependientes del santuario de Toloño. El nombre procede del topónimo Erramelluri, asociado al conde alavés Erramel, quien habría fundado un poblado del que se conservan restos de una necrópolis datada en el siglo X, así como un lagar tallado en la roca. La tradición vinícola está documentada desde 1596 en el libro de cuentas más antiguo que se conserva en el Ayuntamiento de Labastida donde se citan aportaciones anuales de vino en cántaras de La Granja Ntra. Señora de Remelluri hasta el siglo XX.

El principal trabajo realizado tras la compra por Jaime Rodríguez Salís y su mujer Amaia Hernandoarena consistió en devolver su tamaño original a la propiedad, que había quedado reducida a 20 hectáreas, y recuperar la actividad vitivinícola. Remelluri, que se estrenó en el mercado con la cosecha 1971, fue el primer rioja moderno de finca.

Hoy ocupa 160 hectáreas, de las que algo más de 100 son viñedos repartidos en más de 150 parcelas. En las más altas, hasta los 800 metros, se cultivan variedades blancas que se destinan al muy original Remelluri Blanco (unos 47 € en España, entre 6.000 y 8.000 botellas, pero se quiere llegar a las 12.000). El vino fue una creación de Telmo Rodríguez en su juventud (la primera cosecha fue 1994) a partir del ensamblaje de casi una decena de variedades, entre ellas varias del Ródano, pero sobre las que jamás se quiere hablar porque se pone todo el acento en el terruño. De hecho, en Remelluri se reivindica la co-plantación típica de los viñedos históricos. Está en proyecto además la creación de una “biblioteca de variedades” en torno a la ermita con todas las uvas “raras” de la finca más otras variedades minoritarias de Rioja. El viñedo está certificado en ecológico desde 2013.

El concepto de mezcla es una constante en la nueva etapa bajo la dirección de Telmo Rodríguez. Además de la co-plantación se busca una “fermentación múltiple” en distintos recipientes (foudres, bombonas de vidrio, cemento, barricas) y una crianza matizada en recipientes de distintos tamaños, incluidos foudres, para “que los argumentos que se marquen en un vino sean de verdad y no un mero maquillaje”, según explica Telmo.

Lo que no se mezcla de ningún modo es el terruño. De hecho, la primera decisión que se tomó en la nueva etapa bajo su dirección fue separar todas las uvas de proveedores que a finales de los 2000 representaban ya un 40% de lo que entraba en la bodega. Con ellas se creó en la cosecha 2009 un vino denominado Lindes que al año siguiente se desdobló en Lindes de Labastida y Lindes de San Vicente para diferencian la personalidad de los dos municipios: más madurez, estructura y vendimias más tempranas en San Vicente; más frescura, altitud y maduraciones más lentas en Labastida. Ambos se comercializan en el entorno de los 12 € en España con producciones de 50.000-60.000 botellas en cada uno de ellos. En el futuro, de estas lindes podrían desgajarse pequeñas cuvées de producciones muy limitadas que reflejen las viñas más singulares de estos viticultores.

El tinto central de la casa, el Reserva (unos 18 €, en torno a las 200.000 botellas), se elabora exclusivamente con uvas de la finca desde la cosecha 2010. Junto a la tempranillo, lleva el resto de variedades tintas riojanas (garnacha, graciano y algo de mazuelo). Con las mejores uvas de la finca se elabora el Gran Reserva Granja Remelluri (unas 8.000 botellas, en torno a 45 € en España) que incluye algunas garnachas atlánticas que se llegan a vendimiar en noviembre. Rodríguez defiende la garnacha como uva tradicional de la finca por su alta resistencia al viento y quiere que, en el futuro, llegue a representar en torno al 20-25% en el coupage de este vino. La graciano también juega un papel importante en los vinos de la finca.

El último proyecto en el que se trabaja en bodega es un blanco elaborado con viuras de más de 80 años en barricas viejas de López de Heredia mediante el sistema de solera y cuya primera saca saldrá al mercado cuando alcance los 10 años. La idea de fondo es atrapar en una botella lo que Telmo considera las dos grandes escuelas de Rioja: el sitio (el terruño) y el tiempo.

La visita a Remelluri es casi imprescindible para cualquier amante del vino. Se ofrecen visitas guiadas en las que se enseña el viñedo, la ermita y la bodega y se catan dos vinos de la casa. También se facilitan planos para realizar tres recorridos de 30, 60 y 90 minutos por los lugares más emblemáticos de la propiedad.

VINOS CATADOS DE ESTA BODEGA

Lindes de Remelluri Viñedos San Vicente de la Sonsierra 2014 Tinto

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