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Vinos españoles para amantes de la pinot noir En España existen regiones y variedades que pueden alumbrar estilos de vinos comparables a aquellos elaborados con pinot noir. Foto: Y.O.A. Montaje: Luis Munilla

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Vinos españoles para amantes de la pinot noir

Álvaro Ribalta | Martes 12 de Octubre del 2021

Seamos realistas. Nadie busca pinot noirs de calidad en España. Salvo por un puñado de mesoclimas costeros o en zonas elevadas, el país es demasiado cálido y soleado para que esta uva caprichosa pueda florecer en todo su esplendor. Por su piel fina y delicada y su maduración temprana tiende a pasificarse y da grados alcohólicos difíciles de gestionar. 

Los productores de cava y de otros espumosos de método tradicional la han utilizado históricamente con resultados dispares, pero en este caso el nivel de maduración requerido es menor que para los vinos tranquilos. Sin embargo, aún está por ver cómo afectará el cambio climático a quienes cultivan pinot noir (y chardonnay) en el Penedès. Gramona, de hecho, ha buscado ya territorios más frescos para esta variedad de ciclo corto en La Cerdanya, en el Pirineo leridano, donde la cultiva a 1.200 metros de altitud. Según Jaume Gramona, no hay que descartar la posibilidad de trasladar a este nuevo enclave las variedades borgoñonas cultivadas en el Penedés. 

Si empieza a hacer demasiado calor para elaborar espumosos de pinot noir en Penedès, la posibilidad de producir vinos tranquilos en el futuro se presenta más sombría si cabe. Por suerte, España cuenta con un interesante abanico de variedades locales bastante mejor preparadas para soportar los efectos de la actual crisis climática, algunas de ellas además con parecidos razonables con su colega francesa.

La fuidez de la la garnacha y de los vinos gallegos

Hay muchas razones para enamorarse de la pinot noir: sus aromas a frutos rojos, su frescura y ligereza en boca con taninos amables y grado moderado, o la contención, sutileza y discreta elegancia que imprime a los vinos. Catada a ciegas, a menudo se confunde con una variedad tan de moda como la garnacha. Aunque a esta última haya que perdonarle su grado más elevado, ambas comparten el color poco intenso, la viveza de la fruta roja, la carga tánica moderada y una cierta fluidez en el paladar. Suele aparecer también el perfil herbáceo, sobre todo si se emplean racimos enteros en la fermentación. Esta técnica no apta para todas las variedades tintas es bastante habitual con pinot noir y garnacha. Pese a que se reduce algo la acidez total (el potasio que la parte leñosa del racimo cede al vino hace que suba el pH), el raspón, además de tanino, aporta largura y sensaciones frescas.

No falta frescura en los vinos de Montsant de Joan d’Anguera, un productor centrado en la garnacha (y la cariñena) que utiliza generosamente el raspón durante la fermentación. Los hermanos Josep y Joan Anguera dieron un giro de 180 grados a sus vinos en 2008 para, entre otros elementos, introducir la fermentación con racimos enteros y ¡hasta deshacerse de su despalilladora! Sus garnachas, que se han llegado a comparar en alguna ocasión con el mítico Château Rayas de Châteauneuf-du-Pape (Ródano), sorprenden por su estilo borgoñón. Finca l’Argatà, que se sitúa a mitad de camino entre el aclamado Vinya de la Glòria y el no tan básico Altaroses, sirve de perfecta introducción a su estilo. El paraje del municipio de Darmòs con el que se elabora da un vino típicamente mediterráneo en su estructura, pero con una ligereza que pocas garnachas consiguen alcanzar.

Quien no perdone los toques cálidos y un cierto peso en poca, puede buscar las variedades frescas y ligeras, con toques de fruta roja y fondo herbáceo del noroeste español, siempre muy bebibles y de estilo fluido. Las merenzao, espadeiro o brancellao que encajan perfectamente en este perfil han superado los estigmas del pasado respecto a las uvas locales (colores abiertos, sin la suficiente estructura ni grado alcohólico…) y, por suerte, cada vez hay más opciones en las distintas denominaciones gallegas. El Serradelo Brancellao de Algueira, por ejemplo, ha sido durante años un auténtico icono en Ribeira Sacra y una fuente de inspiración para la nueva generación de productores que han dejado atrás los excesos de maduración y extracción para centrarse en los elementos más elegantes de la variedad: su viveza, ligereza y riqueza de matices. Con 12,5% vol. es mucho más que un vino de sed; tiene la trascendencia de haber sido capaz de reflejar la personalidad de toda una región.  

Sumoll para las versiones más potentes

Pese a que la mayoría de vinos de pinot noir se caracterizan por sus taninos sedosos, no es raro encontrar ejemplos con más carga tánica y firmeza. La pinot noir de municipios de Borgoña como Pommard o Fixin suele ser más potente que la media del mercado. Si en el primer caso el carácter recio y musculoso de los taninos viene de unos terrenos calizos ricos en arcillas férricas, en Fixin el suelo es muy poco profundo, de modo que las raíces alcanzan rápidamente la roca madre caliza dando vinos robustos y tizosos. Los ejemplos más estructurados de ambos municipios suelen necesitar bastantes años de guarda antes de que resulten accesibles. La uva que major encaja con este perfil o de pinot noir es la sumoll, una variedad catalana de maduración tardía que se cultiva también en las Islas Canarias bajo el nombre de vijariego negro. 

La principal ventaja de las uvas de maduración tardía es su capacidad para preservar la acidez en climas cálidos, pero también corren el riesgo de que las lluvias del otoño bloqueen el ciclo o que esos taninos firmes de partida no alcancen una maduración completa. Al igual que ocurre con otras variedades tánicas, el productor es clave a la hora de encontrar vinos que reflejen las características de la uva con cierta elegancia y finura. Para quien no tenga problemas de presupuesto, Els Jelipins es un productor que ha tendido a pasar desapercibido; un proyecto muy pequeño en Font-Rubí, en la zona alta del Penedès, en el que Glòria Garriga y su hija Berta producen cantidades minúsculas de un tinto elaborado principalmente con sumoll y un pequeño porcentaje de garnacha. El vino es extremadamente vivaz, elegante y pulido, con taninos firmes pero con buena textura. Muy bebible ya en el momento en que sale al mercado, pero también capaz de mantenerse muy bien después de seis a ocho años en botella.

La conexión terruñista de Rioja y Bierzo

Probablemente, la característica que más valoran los buenos conocedores en la pinot noir es su inigualable capacidad para reflejar el terruño, especialmente (pero no solo) el de los diferentes municipios y viñedos de Borgoña. 
Los entusiastas de la variedad que valoren las sutiles diferencias entre los municipios borgoñones y tengan interés por explorar matices similares en un territorio más meridional encontrarán que la nueva clasificación de Rioja que permite por fin poner los nombres de los pueblos en la etiqueta es la base para poder apreciar diferencias organolépticas en la copa.

Telmo Rodríguez apostó ya por ello antes de que la nueva regulación entrara en vigor. Al hacerse cargo de la firma familiar de Labastida agrupó todas las uvas de sus proveedores en la gama Lindes de Remelluri que incluye dos vinos: Lindes de Labastida y Lindes de San Vicente de la Sonsierra. Desde su aparición en la cosecha 2010, el vino de Labastida ofrece un perfil más fresco, aéreo y floral, probablemente debido a la mayor altitud, mientras que el de San Vicente es más amplio y estructurado, con notas terrosas. En el futuro espera añadir a la gama nuevas etiquetas de Ábalos, Briñas o Samaniego que reflejen los matices de cada uno de estos municipios; algo que los amantes de Borgoña sin duda apreciarán. 

Bierzo también ha aprobado una clasificación borgoñona, en este caso siguiendo la jerarquía de una pirámide que arranca con los vinos regionales en la base y continúa hacia etiquetas de municipio, paraje y viña. La región se ha distinguido también por las cesiones por parte de distintos productores (Raúl Pérez es el ejemplo más generoso) del nombre de parajes que tenían registrados como marcas. Así que hoy -y con esto se añade otra variable a la ecuación- se pueden probar vinos del mismo viñedo con la firma de elaboradores diferentes.

El paraje más prolífico en este sentido es El Rapolao, un lugar fresco con orientación norte en Valtuille de Abajo que varios productores embotellan por separado con su nombre. Entre todos ellos destaca por su consistencia desde que saliera al mercado en la cosecha 2015 el elaborado por César Márquez, el sobrino de Rául Pérez. César busca siempre la finura y la elegancia, y juega con porcentajes variables de racimos enteros para añadir frescura a una variedad, la mencía, que no se distingue precisamente por sus altos niveles de acidez en el Bierzo.

Por desgracia para sus autores, cualquiera de estos vinos comparado con un pinot noir de similar o inferior calidad supondrá un ahorro considerable para los lectores. Los precios de estas alternativas son siempre mucho más modestos que los de cualquier pinot noir de Borgoña o de otras regiones del mundo que se consideran ya clásicas para la variedad. Pero la tendencia podría invertirse cuando el mundo descubra que España no es solo capaz de producir vinos alegres y baratos sino etiquetas serias que realmente merece la pena, buscar, encontrar y comprar incluso por cajas en la actual coyuntura de precios bajos.

Aunque instalado en España desde hace unos meses, Álvaro Ribalta continúa trabajando para la importadora británica Indigo Wines. Muchos de los vinos que aparecen en este artículo forman parte de su portfolio.

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1 Comentario(s)
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Rosa Maria Gonzalez escribióMiercoles 13 de Octubre del 2021 (04:10:31)Que pena que este articulo perdiera la oportunidad para hablar de los pinot noirs (tintos) espanoles. Que hay algunos muy buenos. Y que utilice como modelo de la Pinot Noir basicamente los vinos de corte borgonon para a partir de ellos hacer sus comparaciones, por no hablar de hacer recomendaciones a base del sistema de crus sin que esto necesariamente tenga que ver con el vino en si. Los amantes de la pinot noir habrian agradecido que les hablasen de los pinot noirs espanoles que a lo mejor desconocen, para a partir de ahi buscarlos y hacer sus propios contrastes con los pinot noirs de otros lugares del mundo.
 
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