Bodega Juan Carlos Sancha | Spanish Wine Lover

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Pasión por el vino español

BODEGAS

Teniendo en cuenta su bagaje como profesor de enología en la Universidad de La Rioja y su participación junto a Fernando Martínez de Toda en el proyecto de recuperación de variedades minoritarias de Rioja, no es de extrañar que cuando Juan Carlos Sancha decide emprender su proyecto personal se apoye en los hallazgos de esta investigación. Previamente, y como enólogo de Viña Ijalba, ya había vinificado por separado muchas de estas variedades recuperadas. En la actualidad compatibiliza el trabajo en su bodega Ad Libitum (expresión latina que quiere decir “a placer”, “a voluntad”) con la docencia y labores de asesoramiento.

Tan interesante como las variedades que utiliza es la zona en la que trabaja. Baños del Río Tobía es uno de los municipios del valle del Alto Najerilla más cercanos a la Sierra de la Demanda, lo que le convierte en una de las áreas más frías y extremas de Rioja desde un punto de vista climático. Allí ha realizado plantaciones de maturana blanca y tinta, tempranillo blanco o monastel (una rareza mayor si cabe con la que elabora el único monovarietal existente con esta uva en torno a unos 10 €) y ha recuperado las viejas garnachas, algunas de ellas plantadas por su abuelo en 1917 a 750 metros de altitud en la zona conocida como Peña El Gato. El nombre parece que tiene que ver con lo aislado del lugar, a donde no accedían ni los gatos. Todo el cultivo se hace de manera ecológica.

Lo cierto es que el cambio climático está permitiendo que estas garnachas, algunas de ellas centenarias que antiguamente se mezclaban con uva blanca para la elaboración de clarete, ahora tengan entidad propia en la botella y reflejen un rincón de Rioja de enorme personalidad y que es una delicia poder beber por separado. En total, elabora siete garnachas de siete parcelas distintas, una de ellas sin sulfitos. La que viene de su viñedo es Peña El Gato Garnacha Viñas Centenarias (unas 3.000 botellas, 13,5 €); el resto, salvo la que no lleva sulfitos, procede de viticultores que cultivan en este mismo paraje. Cada parcela se vinifica y embotella por separado y el vino se presenta con una etiqueta colgada del gollete con el nombre de cada propietario. La producción en todos los casos no alcanza las 1.000 botellas.

Tanto las garnachas como Ad Libitum Maturana Tinta (17.500 botellas, 10 €). fermentan en barricas de 500 litros que se rotan de manera periódica para fomentar el intercambio con los hollejos y luego se crían en madera durante alrededor de un año.

El resto de la gama está formada por Ad Libitum Tempranillo Blanco (6.000 botellas, 9,5 €), un blanco joven fermentado en acero inoxidable de esta mutación de la tempranillo tinta descubierta hace unos años en un viñedo de Rioja; y Ad Libitum Maturana Blanca (11,5 €, unas 2.500 botellas), con fermentación y breve crianza de tres meses en barricas de 500 litros.

Hay dos nuevos vinos que salen en 2019 dentro de la categoría de "viñedo singular". Ambos provienen de Cerro La Isa, una parcela de 1,35 hectáreas plantada sobre suelos arcillo-calcáreos con alto contenido en hierro. Es una viña centenaria situada a 750 metros en una ladera con el 35% de inclinación que ha conocido ya cinco generaciones de viticultores. Domina la garnacha, la uva mayoritaria de esta zona, junto a un popurrí de variedades blancas que incluyen viura, malvasía, garnacha blanca, turruntés o calagraño. De cada uno de los vinos apenas se produce una barrica que se traduce en 660 botellas. El blanco es fascinante y profundo; el tinto, una versión extrema de garnacha de altura que juega en el límite de los herbales. Ambas etiquetas saldrán al mercado al mismo precio de 40 €.

VINOS CATADOS DE ESTA BODEGA

Peña El Gato Garnacha Viñas Centenarias 2015 Tinto
Ad Libitum Maturana Blanca 2018 Blanco

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