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Los primeros vinos españoles a la conquista de La Place de Bordeaux La ciudad de Burdeos. Foto de Valentin Wechsler en Unsplash.

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Los primeros vinos españoles a la conquista de La Place de Bordeaux

Amaya Cervera | Martes 22 de Noviembre del 2022

El poder de seducción de La Place de Bordeaux, ese complejo entramado que aglutina a más 300 comerciantes de vino (négociants) con acceso a una red de 10.000 distribuidores en más de 170 mercados países, ha llegado a España.

Los primeros vinos en dar el salto a este gran mercado virtual en 2021 fueron Vivaltus, del grupo Yllera en Ribera del Duero, bodega que cuenta con la asesoría enológica de la familia Berrouet; e Yjar, el nuevo tinto de Remelluri (Rioja), que pasa por ser uno de los lanzamientos recientes más exitosos de la Place. 

Este año se han sumado dos bodegas riojanas centenarias: Marqués de Riscal y Cvne. La primera con Tapias, un tempranillo concebido inicialmente como viñedo singular, pero que finalmente se ha lanzado sin esta mención a través de La Place; y la segunda con un Real de Asúa reconvertido ahora en vino parcelario.


Además, Benjamín Romeo (Bodega Contador, San Vicente de la Sonsierra) anuncia el lanzamiento de su nuevo tinto Alma el próximo mes de marzo. 

La Place de Bordeaux se abrió a comerciar con vinos no franceses en 1998. Aunque las primeras etiquetas que llegaron de fuera, la chilena Almaviva o la americana Opus One, estaban participadas por empresas galas, engloba hoy a actores muy diversos con especial peso de productores italianos y californianos. La entrada de nuevas marcas se ha acelerado significativamente en los últimos tiempos pasando de apenas un puñado en 2017 a 70 en 2021 y más de un centenar este año.

A diferencia de los vinos bordeleses, que se comercializan como futuros o en primeur durante la primavera, el mercado de las marcas internacionales es de producto terminado y, aunque algunas puedan lanzarse en marzo, el grueso de la venta se concentra en el mes de septiembre. La mecánica también es diferente porque en lugar de buscar acceso al mayor número posible de négociants, se crear un grupo compacto de seis o siete que concentran la distribución y en cuya elección el courtier (el bróker intermediario) juega un papel clave. 

Acercamiento mutuo

François Passaga, importador de vinos franceses al frente de FAP Grand Cru y una de las personas que más contacto tiene con este entramado comercial en España, cree firmemente que La Place es una gran herramienta para dar visibilidad internacional al vino español, generar reconocimiento y conseguir acceso a los grandes mercados del mundo. “Era escandaloso que no hubiera vinos españoles en La Place porque no hay ningún problema de calidad. Para mí es un gusto ver que España ha despertado. La Place es el mercado número uno, el más grande y, de hecho, casi el único que gestiona los grandes vinos del mundo”, señala. 

Jane Anson, escritora y crítica de vinos afincada en Burdeos, sigue muy de cerca la actividad de La Place a través de su web y está de acuerdo: “Ahora mismo, el vino fino español es seguramente una de las categorías más interesantes de Europa gracias, por ejemplo, a su evolución hacia etiquetas que ponen el acento en terruños específicos como es el caso de Yjar, Alma o Barón de Chirel. Y es estupendo que estos estilos relativamente nuevos se exhiban en La Place de Bordeaux porque demuestran que cualitativamente están a la altura de los mejores del mundo”.

Hace unos días, Liv-Ex, el market place de los vinos finos, publicó un análisis de la evolución de Yjar tras el lanzamiento de la añada 2018 en el que destacaba la subida del 24,1% en el precio de salida ex négociant hasta los 72 €. Así, la caja de 12 botellas se ofrecía a clientes internacionales en 1.140 libras (unos 1.309 €); esto es, alrededor de 110 € botella*. Por su parte, la cosecha 2017, la primera a la venta, habría incrementado su cotización un 13,9% respecto al precio de salida para situarse en 1.052 libras (unos 1,027 euros) la caja de 12. 


Con un perfil de refinamiento y delicadeza muy marcados, el vino se gestó en el más absoluto secreto durante años después de que Telmo Rodríguez retomara las riendas de la bodega familiar Remelluri en Labastida (Rioja Alavesa). Tal y como lo ve Passaga, “Yjar ha sido un fenómeno importante y esto está haciendo que otras bodegas intenten repetir el éxito, mientras que, del lado de Burdeos, se busca descubrir otros vinos españoles interesantes. Hay una cierta efervescencia”. Passaga, de hecho, asegura tener conocimiento de al menos media docena de proyectos en preparación.

Para los primeros productores españoles que han dado el paso, la experiencia es positiva. Telmo Rodríguez, por ejemplo, valora especialmente el efecto amplificador que permite llegar a un gran número de nuevos clientes en todo el mundo. 

Para Víctor Urrutia, presidente de Cvne, La Place es un escaparate muy atractivo ante la ausencia de un mercado de vinos caros en España y la falta de una maquinaria de ventas de mercado primario de gran potencia. “Responde a nuestra voluntad de hacer más cosas fuera y nos permite llegar a más sitios”, señala.

“Crear una red para estar presente en 40 países te puede llevar diez años, mientras que con La Place lo consigues en un mes”, señala por su parte Marcos Yllera quien comercializa por esta vía tanto Vivaltus (15.000-16.000 botellas) como el segundo vino La Fleur de Vivaltus, ambos dentro de un estilo contenido que se desmarca de la potencia habitual de la Ribera y con presencia de cabernet y merlot en el ensamblaje. En su caso, se han reservado el mercado español para trabajarlo directamente, pero están orgullosos de compartir escaparate con los grandes vinos del mundo. 


Un estilo de venta particular

La Place no exige necesariamente exclusividad (Cvne, por ejemplo, se ha reservado la comercialización en algunos países), pero funciona mejor sin limitaciones. 

“La Place no es para todo el mundo y exige una serie de concesiones, como no controlar la totalidad de la distribución o entrar en conflicto con distribuidores históricos en mercados ya existentes. El mercado se encuentra en un momento muy dinámico, pero los négociants también están realizando su propio aprendizaje. De ahí que las marcas deberían asegurarse de acompañar a los comerciantes y trabajar estrechamente con ellos”, recomienda Anson. 

Respecto a etiquetas de nueva creación, la autora de Inside Bordeaux, considera que “ayuda que estos nuevos vinos tengan detrás bodegas con una imagen de marca potente, ya se trate de las brillantes elaboraciones de Telmo Rodríguez o la dilatada historia de Marqués de Riscal y Cvne: es más duró lanzar algo completamente desde cero”.

En pedigrí histórico Marqués Riscal no tiene rival si se piensa que, como recuerda Paco Hurtado de Amézaga, director técnico de la mítica bodega de Elciego, “los négociants bordeleses ya vendían los vinos de la casa en 1870”, De hecho, su tatarabuelo Guillermo, el fundador de la bodega, residía en Burdeos y se codeaba con la sociedad vinícola de la época. Fue él quien se encargó de fichar a Jean Pineau, enólogo de Château Lanessan, para que diera a conocer las técnicas vitícolas y de vinificación bordelesas en Rioja Alavesa como parte del proyecto de mejora de la calidad de los vinos locales que se bautizó como Médoc Alavés y que estuvo financiado por la diputación provincial.

La bodega conserva documentación de cómo se enviaba el vino en barrica para su embotellado en Burdeos y de la recepción de facturas por el coste de corchos, botellas y cápsulas (ver documento inferior). “Esto que estamos haciendo ahora es una vuelta a los orígenes y algo que consideramos casi normal, pero en Francia se quedan sorprendidos cuando les hablamos de estas conexiones”, explica Hurtado de Amézaga. 


Tapias 2019, presentado el pasado 3 de octubre a través de La Place, es un tempranillo carnoso y profundo, con notable textura y persistencia, que procede de una selección de 2,5 hectáreas del viñedo del mismo nombre ubicado en Elciego. Tiene el valor de aglutinar una serie de clones antiguos de la variedad que, según Hurtado de Amézaga, aportan un carácter muy especial y reconocible en las catas internas de la bodega. “Es el vino más tánico, y con más color y antocianos que tenemos, pero a la vez el más fino y con los taninos más redondos y dulces”, señala. La producción ha sido inferior a 3.000 botellas, pero en 2021 podrán llegar a superar las 6.000. Al igual que Yjar, se vende íntegramente a través de La Place.

Para celebrar su regreso a Burdeos, Riscal organizó una vertical de añadas históricas en la bodega de Elciego que se remontó al primer vino embotellado en la propiedad de la cosecha 1862 y a la que asistieron críticos y expertos de todo el mundo. Quizás esto ayuda a dar una dimensión de la potencia con la que quieren apoyar la marca a nivel internacional.

De las cuatro bodegas españolas presentes ahora mismo en La Place, Cvne es la única que no lo hace con una marca nueva, aunque sí con cambios en la concepción y estilo de lo que hay dentro de la botella. Aunque Real de Asúa siempre se ha nutrido de viñedos de Rioja Alta con especial atención al municipio de Villalba, se ha acabado transformando en un vino parcelario. Si en la etiqueta se ha añadido a la marca el nombre de su viñedo de origen, Carromaza, en la copa hace gala de un estilo más fresco, con notas de fruta roja y toques incluso florales y vibrante acidez en boca.


Lo que vendrá

El próximo en pisar la arena de La Place en marzo de 2023 será Benjamín Romeo. Entra con un vino nuevo, Alma, que lleva el nombre de su hija y que ha construido a partir de tres terruños situados a altitudes diferentes en San Vicente de la Sonsierra (Rioja Alta): La Viña de Andrés, cercana al río Ebro, El Bombón, en la parte media, y una garnacha de zona alta y orientación norte que representa el 10% del ensamblaje. El resto es tempranillo. Serán 10.000 botellas que se comercializarán en su totalidad a través de La Place. El tema se viene barruntando ya desde hace unos años, prácticamente desde que en 2017 empezó a vender algunas partidas específicas a través de négociants de Burdeos.

Dentro de un panorama cada vez más abigarrado y con aumentos significativos del número de marcas internacionales, un informe publicado este año por Liv-ex advertía de las dificultades crecientes que podrían tener las próximas incorporaciones para hacerse notar. Y conocedores como Jane Anson no se cansan de repetir que, si no se quiere diluir su impacto, La Place debería limitarse a vender unos pocos vinos excepcionales.

François Passaga, por otro lado, tiene la esperanza de que la novedosa presencia de vinos españoles en La Place pueda servir de altavoz para demostrar lo bien que envejecen muchos de ellos. “Creo que Burdeos, con su cultura de añada y de dejar envejecer, va a aportar esta sensibilidad a España, donde este aspecto aún no se valora lo suficiente”, señala. 

Más de un siglo después de que la filoxera hiciera que los comerciantes bordeleses miraran a España para abastecerse de vino, ahora comienza un interesante camino de vuelta para los vinos finos españoles.

PRECIOS DE VENTA A CLIENTES INTERNACIONALES 2022*

Yjar 2018 110 €
Tapias 2018   75 €
Vivaltus 2017           78 €
Real de Asúa Carromaza 2019           69 €

*Precios sin IVA


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1 Comentario(s)
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Mauro escribióSábado 26 de Noviembre del 2022 (09:11:03)Hace algunos años vengo comentando que Francia es una plaza perfecta para los vinos de RCP de España entre otros. Ya qué proveen la posibilidad de ofrecer un margen adecuado de beneficio a los establecimientos que Lis ofrezcan y un precio asequible al consumidor. Y esto no sucede con los vinos de Francia. Etc. Un especial saludo.
 
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