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1. Hugas de Batlle. 2. Espelt. 3 Raspa & Wine. 4. Tots Som Pops. Fotos cedidas por las respectivas bodegas y establecimientos.

Rutas

Los destinos para wine lovers del Cabo de Creus

Miquel Hudin | Lunes 18 de Mayo del 2015

El Cabo de Creus, el punto más oriental de la Península Ibérica, es sinónimo de bellos parajes escarpados, espacios naturales y la imprescindible mención a la casa de veraneo de Dalí en Port Lligat. Esta impresión sigue vigente hoy. Cualquier viaje en coche que parta de Figueras y recorra las serpenteantes carreteras que ascienden por empinadas laderas implica sortear a numerosos ciclistas mientras uno mira boquiabierto ese paisaje bruscamente tallado por el viento y el paso del tiempo. Lo que muchos no saben quizás es que la filoxera tiene mucho que ver con su aspecto actual.

Si uno tiene tiempo de saltar al otro lado de la frontera, a lo que en un tiempo fue la Cataluña norte, descubrirá cómo era antaño el paisaje del Cabo de Creus. En el lado francés, las laderas están jalonadas por terrazas de viñas bien conservadas que dan lugar a los apreciados vinos de las denominaciones de origen Banyuls y Collioure. En el lado español, apenas pueden esbozarse los restos de antiguas terrazas que hoy se integrarían en la DO Empordà

Parcialmente replantadas tras la plaga de la filoxera, su cultivo se abandonó en la segunda mitad del siglo XX en favor de negocios más lucrativos asociados al turismo. Muy lentamente, algunos de estos viñedos diezmados por el azote de la filoxera a finales del XIX están siendo replantados gracias a las nuevas iniciativas para elaborar vinos de calidad en la región.

Pero la recuperación no es tarea fácil. Al estar dentro de los límites de un parque natural, las prácticas vitícolas están sujetas a numerosas restricciones. Recientemente, un grupo de elaboradores que trabajan en la comarca se han unido en la llamada asociación Ceps de Cap de Creus para llamar la atención sobre las particularidades de la zona, sus suelos y sus métodos de cultivo orgánico. 

Los pioneros: Mas Estela

Puede que muchos soñemos con ello, pero Núria Dalmau y Didier Soto tuvieron la determinación de restaurar una vieja casa de piedra en la zona para pasar allí sus vacaciones. Encontraron Mas Estela, una propiedad del siglo X cerca de La Selva de Mar y lo que empezó como un pequeño proyecto se adueñó de sus vidas, de modo que además de restaurar una vieja masía replantaron con viñas las terrazas en las que apenas sobrevivían algunos olivos centenarios.

El estrecho valle en el que se ubica la propiedad es impresionante, especialmente cuando llega la brisa de la tarde rebosante de notas salinas. Con 25 años de trabajo a sus espaldas, la bodega ya está en situación de mostrar el carácter extraordinario de la región y su gran potencial en términos vinícolas. Su filosofía de cultivo ecológico y biodinámico por otro lado les ha permitido integrarse en Renaissance des Appellations, el grupo liderado por Nicolas Joly.

Además de ofrecer visitas y catas tienen una pequeña casa de invitados ideal para quienes busquen un lugar recóndito y alejado. En la cercana localidad de La Selva de Mar, el Celler de la Selva es el restaurante perfecto para disfrutar de la sabrosa cocina local.

La segunda oleada de elaboradores

A la vista de este potencial único, se ha producido un cierto renacimiento de la zona en los últimos 15 años con el inicio de nuevos proyectos y la plantación de viñas por parte de otros elaboradores. Martín Faixó y Espelt, ambos miembros fundadores del grupo Ceps de Cap de Creus junto a Mas Estela, se enorgullecen de poseer viñedos en algunas de las mesetas más altas de la zona. Y Hugas de Batlle ha construido modernas terrazas allí donde se habían abandonado. 

Martín Faixó es fácil de localizar porque está situado prácticamente en el punto más alto de la carretera del Cap de Creus, justo antes de iniciar el descenso hacia la encantadora localidad de Cadaqués donde parte del antiguo equipo de El Bulli oficia en Compartir. La bodega ofrece una imponente vista de la región y sus vinos son bien representativos del carácter del Empordà: con consistencia gracias a la abundante insolación, pero al mismo tiempo con una cierta ligereza debido a la acción constante de la tramuntana (viento fuerte del norte) en la zona. Se pueden realizar catas y visitas a la bodega y al viñedo, y también se alquilan bonitas habitaciones situadas encima de la bodega. La bodega, al final, fue la consecuencia lógica de los restaurantes de la familia, Can Rafa y Casa Anita, y más recientemente de la Enoteca MF, todos ellos direcciones muy recomendables en Cadaqués.

Espelt es más conocido por sus vinos de la parte baja del Empordà y de las colinas alrededor de Rabós, pero sus viñedos del Cap de Creus cuentan con una ubicación excepcional a ambos lados de la estrecha carretera que conduce hacia El Bulli, perfectamente expuestos a la influencia del mar y a la brisa que los mantiene bien aireados y libre de enfermedades favoreciendo así el cultivo orgánico. La idea es hacer una gama de vinos específica del Cap de Creus que se ha bautizado provisionalmente como Mas Marés y que se puede probar en su bodega cercana de Vijajuïga. Otra visita que merece la pena es su museo del vino y sala de catas en Coll de Roses, justo en las afueras de Roses. Es una propiedad histórica rodeada de viñedos muy característicos que ofrece a quienes se acerquen a la playa la posibilidad de realizar una interesante cata de vinos.

Hugas de Batlle está situada en el municipio de Colera, en la zona más septentrional del Cabo de Creus. La familia de Edu Hugas de Batlle lleva mucho tiempo asentada en la localidad. El hecho de que su abuelo cultivara una pequeña parcela como pasatiempo le sirvió de inspiración para comprar algunas empinadas terrazas en el año 2000 con las que elabora cuatro vinos diferentes que se pueden probar en su bodega situada en el centro del pueblo. Después se puede comer en el restaurante que lleva el particular nombre de Tots Som Pops (Todos somos pulpos). 

Comprar y disfrutar el vino en el cabo de Creus

Este es un momento excelente para la zona, ya que los viñedos plantados hace unos años han alcanzado la madurez suficiente como para reflejar el carácter de la región. Quien quiera hacerse con una buena cantidad de botellas puede dirigirse a Bodega Aurora, una espléndida tienda de El Port de la Selva que tiene en stock todas las etiquetas que se producen en la zona y prácticamente de todo el Empordà. Quien prefiera simplemente probar, el bar Raspa & Wine, en el clásico hotel Almadraba Park de Roses, no sólo ofrece una excelente selección sino que cuenta con una fantástica terraza con vistas al Mediterráneo en la que se puede disfrutar a lo grande de este bello rincón del Empordà.

Miquel Hudin es el creador de las guías de viaje vinícolas Vinologue y también organiza visitas guiadas a Priorat, Montsant y Empordà/Costa Brava.

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